Eesti English
Español
Estonia » El tesoro natural de Estonia »

El tesoro natural de Estonia


Clima oceánico y cumbres discretas

El clima estonio es parecido al de otros países bañados por el mar Báltico. Debido a la influencia del mar, el cielo de Estonia está frecuentemente nublado y a menudo llueve en verano y caen nevadas en invierno. El mar atenúa el clima de Estonia: en primavera y verano la brisa marina refresca el ambiente, y en julio la temperatura media es de 17 grados. Por otro lado no es excepcional que algunos veranos el termómetro alcance los 30 grados. En otoño y en invierno el mar devuelve el calor que había almacenado durante el verano, y por ejemplo en febrero, el mes más frío, la temperatura media es de unos cinco grados bajo cero.

La cumbre más alta del país, Suur Munamägi (Gran Colina del Huevo), se eleva 318 metros sobre el nivel del mar. Los estonios se sienten muy orgullosos de su monte más alto, y la verdad es que tienen sus motivos, puesto que es el punto más elevado de los países bálticos. El accidente geográfico más llamativo del país son los acantilados de piedra caliza de la costa norte, de hasta 50 metros cortados a pico sobre el mar. En ningún otro punto de la región báltica es posible encontrar formaciones similares. Por cierto, la caliza se considera la piedra nacional de Estonia.


Bosques, praderas, lagos y pantanos

Los bosques cubren prácticamente la mitad de la superficie de Estonia, poblados de especies arbóreas como el pino, el abeto y el abedul. También albergan una rica fauna: se estima que hay unos 11.700 alces, 50.000 corzos, 17.000 jabalíes, 17.000 castores, 800 linces, 600 osos y 100 lobos en el país. Estonia, junto con Finlandia y Suecia compone la zona más boscosa de Europa. En estos países, el sector de la gestión forestal y la producción de madera tiene un gran peso en la economía. Aproximadamente un tercio de los bosques de Estonia se encuentra en parque naturales medioambientalmente protegidos. En estos parques es posible encontrar aún selvas primitivas, como las que en su día hubo en otras partes de Europa, entre otras la de Järvselja, en la región de Tartu, y la de Poruni, en la región de Ida-Viru.

Las praderas de Estonia son mucho más variadas en especies que las de Europa Occidental y a los extranjeros que visitan nuestro país les llama la atención su colorido y variedad durante el verano. Las más ricas en especies son las dehesas con bosque bajo; en Vahenurme, región de Pärnu, se pueden encontrar 74 especies vegetales diferentes por metro cuadrado, variedad vegetal difícil de hallar en otras partes de Europa. Hace algunos años todavía existía este tipo de dehesas en el sur de Finlandia y de Suecia y en otras zonas de Europa; hoy en día solo se conservan, y con escasez, en Estonia.

Estonia es el país de los mil lagos. El mayor de ellos es el Peipsi, cuarta extensión de agua dulce de Europa. La mayoría de los lagos estonios son pequeños y se encuentran en la zona sur del país. Los mayores, como el Peipsi y el Võrtsjärv, ofrecen abundante pesca: en el primero se encuentran especies poco comunes como son el esperlano y el corégono blanco; el Võrtsjärv es famoso por sus criaderos de luciopercas y anguilas,  consideradas un manjar.


También abundan los ríos en Estonia, pero la mayoría son cursos fluviales menores. Solamente hay diez ríos que superen los 100 kilómetros de longitud, siendo los más largos e importantes del país el Pärnu y el Emajõgi.

Los pantanos cubren aproximadamente una quinta parte de la superficie de Estonia, la mayoría concentrados en el centro y este del país. Si uno quiere disfrutar de estos parajes debe ir al parque nacional de Soomaa, que hace honor a su nombre, “tierra de pantanos”, puesto que está cubierto en su mayor parte por humedales en los que la capa de turba llega a alcanzar hasta 7 metros de espesor.


Islas

En Estonia hay más de 1500 islas, de las cuales la más grande es Saaremaa, con una superficie de 2.900 km², a la que siguen en tamaño Hiumaa, Muhu y Vormsi. Tanto las islas como la zona costera de Estonia tienen un atractivo especial, porque se encuentran en la ruta migratoria de muchas aves acuáticas, desde el Noreste de Europa hasta el Ártico. Todos los años cientos de miles de aves visitan dos veces nuestro país, una en primavera y otra en otoño. La barnacla cariblanca, el cisne común, el cisne cantor, el eider, el tarro blanco y muchas otras especies migratorias están protegidas en nuestro país.

Gracias al clima templado y a la variedad de los suelos de Saremaa, habita en la isla una gran cantidad de especies de fauna y flora. Abundan en la isla variedades poco comunes de flores, entre ellas algunas orquídeas, y todo tipo de animales exóticos, desde escarabajos hasta focas.

Para más información pueden consultar la página web del Instituto Estonio: http://www.estonica.org

Escrito para el Ministerio de Asuntos Exteriores de Estonia por Hendrik Relve, biólogo

TopBack

© Embajada de Estonia en Madrid Calle Claudio Coello 91 - 1D, 28006 Madrid, tel. (34 91) 426 16 71 , e-mail: Embassy.Madrid@mfa.ee