Haciendo Negocios en Estonia

10.04.2009
Estonia, siendo uno de los países más pequeños de la Unión Europea, ya se ha consolidado como una de sus economías más dinámicas desde que se unió a ella en mayo de 2004.
Gran parte de dicho éxito se debe a factores como una moneda estable tras la reforma monetaria de 1992, liberalización de precios, supresión de dotaciones estatales, privatizaciones rápidas y, ante todo, un régimen fiscal y de inversión muy liberal. Las ganancias empresariales reinvertidas están exentas de impuestos con el objetivo de promover que las empresas amplíen sus inversiones. Sólo los beneficios distribuidos o los dividendos son gravados indistintamente al 21%.
Últimos Avances
Se podría afirmar que sin crecimiento no hay inflación; de hecho, en Estonia la inflación aumentó como respuesta a cifras de dos dígitos en los indicadores de crecimiento de 2006 y de 2007. Se trata de una tendencia que se ha evidenciado claramente en el sector inmobiliario, donde la fuerte demanda motivada por la cesión de préstamos fáciles por parte del sector bancario mantuvo los precios de vivienda y construcción en continua alza alcanzando niveles insostenibles. El Índice de Precios para el Consumidor (IPC) ha alcanzado ahora una cifra de dos dígitos debido al sector inmobiliario y a la subida de los precios de los combustibles para automóviles que, a su vez, afectan los precios de otros bienes y servicios.
Balanceando los éxitos y las caídas
Administrar economías pequeñas no es una tarea complicada– ¡lo pequeño es hermoso! Estonia ha escogido un modelo político y económico liberal con intervención mínima del estado en los negocios. Sin embargo, esto tiene connotaciones tanto positivas como negativas. Dado el carácter de economía pequeña y abierta, las tendencias tanto positivas como negativas de desarrollo económico a nivel mundial afectan a Estonia de forma rápida y directa. Esto sucedió en los años 90, cuando las crisis en Asia y Rusia causaron una restricción pronunciada del crédito en Estonia, originando la primera caída económica después de la restauración de la independencia en 1992. Sin embargo, la desaceleración económica sólo duró dos años. Basándonos en la experiencia adquirida, podemos proyectar un crecimiento estable para el período 2009- 2010 si esta tendencia continúa en el mercado mundial.
Entrada a la zona Euro
No es muy probable que antes de 2011 Estonia pueda alcanzar los criterios de inflación Maastricht para adoptar el Euro. Sin embargo, ya se han alcanzado otros pre-requisitos, como el de la deuda estatal y los criterios de balance del presupuesto. Por otra parte, debido a la existencia del Comité Monetario, y de que la Corona Estonia está fijada al Euro, podemos decir que Estonia teóricamente ya forma parte de la zona Euro. Sólo que en lugar de euros, tenemos otros billetes que se llaman coronas.
Posibilidades de inversión
De gran beneficio para Estonia ha sido su cercanía geográfica con los países nórdicos, reconocidos por sus innovaciones tecnológicas, sobre todo en el campo informático. Estonia se ha convertido en uno de los países más desarrollados de Europa en cuanto a su infraestructura de telecomunicaciones. No es de extrañar, por tanto, que tales innovaciones como Skype se hayan creado en Estonia. El departamento de desarrollo de Skype, con más de 300 colaboradores, se encuentra en Tallinn.
Como regla general, todos los sectores que están consolidados en Escandinavia lo están también en Estonia. Las sociedades fronterizas han contribuido en el desarrollo de la industria tecnológica, maderera, ingeniera, de telecomunicaciones y servicios financieros.
Estonia trata de convertirse en un importante centro de servicios financieros en el norte de Europa. Además de poseer un atractivo sector bancario, donde ya predominan los bancos extranjeros, Estonia tiene una posición geográfica conveniente para la administración de acciones y otros servicios financieros. Los centros financieros mundiales compiten entre sí en muchos aspectos, que van desde las instancias fiscales, hasta la infraestructura y los factores implicados en la calidad de vida. Tallin, la capital de Estonia, puede ofrecer posibilidades únicas a precios muy competitivos.
También hay suficientes posibilidades de explotación de inmuebles comerciales e industriales. Un ejemplo es la demanda creciente de locales para oficinas.
Por otra parte, Estonia ha sabido sacar provecho del pujante mercado del turismo de ocio y negocios. Por ejemplo, durante 2006, 3 millones de turistas visitaron Estonia, cuya población es de 1.36 millones de habitantes.
La principal atracción turística de Estonia es el casco antiguo de Tallin, que es la capital más antigua del norte de Europa y cuenta con una larga historia arquitectónica, ya que hasta finales del siglo XIX la iglesia de San Olav de Tallin fue considerada el edificio más alto de Europa. También se encuentra aquí, en la Plaza del Ayuntamiento, la farmacia activa más antigua del mundo, que data por lo menos desde 1422. El casco antiguo de Tallin fue catalogada por la UNESCO en 1997 como parte del Patrimonio de la Humanidad.
Estonia no está en el Polo Norte ni en el fin del mundo, sino aquí mismo, en Europa, junto al mar Báltico. Un vuelo desde Frankfurt o Londres hasta Tallin, la capital de Estonia, se demora sólo dos horas y media. Desde Copenhague una hora y media, y desde Helsinki sólo media hora. Además, más de 30 barcos y catamaranes viajan cada día entre Helsinki y Tallin.
Andrus Viirg Fundación para el Fomento Empresarial (Enterprise Estonia)
 
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